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Sestao, Barakaldo, Lemona, Amorebieta, Real Unión, Eibar, Osasuna, Real Sociedad… Sin duda algo de lo que puede presumir el Deportivo Alavés estos años, sobre todo con el paso por Segunda B, es de haber disputado, con mejores o peores resultados, cerca de medio centenar de derbis vascos. Todos estos enfrentamientos nos han dado la oportunidad de vivir el fútbol más puro de Euskal Herria y estrechar lazos con una afición muy similar a la nuestra, la de Osasuna.

Desde hace 2 temporadas el partido con los rojillos es una fecha marcada en el calendario, una fecha en la que millares de aficionados de Osasuna y Alavés nos reunimos para vivir una auténtica fiesta de fútbol en la que, aunque los dos queramos lograr la victoria, el resultado llega a pasar a un segundo plano. Además, creo que no estoy muy equivocado cuando digo que estos últimos años éste ha sido el derbi vasco más importante para nosotros, pero alavesistas, hemos vuelto a Primera División.

El retorno a Primera División nos ha abierto la puerta de muchos estadios donde echábamos de menos ver al Alavés, hablo del Camp Nou, Vicente Calderón, Sánchez Pizjuan… pero hoy nos abre una que llevamos esperando mucho tiempo: la de San Mamés. A partir de las 12:00 nuestro Glorioso se enfrentará al Athletic, ese equipo que durante años, a pesar de estar, deportivamente hablando, lejos de nosotros, ha hecho todo lo que estuviera en su mano para evitar nuestro resurgir.

Negar la realidad es estúpido, está muy bien vivir un buen día de fútbol con la afición de Osasuna, pero no hay nada más gratificante, o por lo menos así lo es para mi, que vencer en San Mamés, y por eso alavesistas, hoy tenemos nuestro verdadero derbi vasco, y estamos preparados para él. El alavesismo ha renacido, el club está saneado, y nuestra marcha por la máxima categoría está siendo buena. Tenemos una plantilla motivada a la que le hemos demostrado con la despedida en Mendizorroza lo importante que es este partido y, además, hemos tenido la oportunidad de aprender del varapalo que supuso el partido en Anoeta, donde no dimos la cara.

El Glorioso ya ha dado la sorpresa en campos muy exigentes esta temporada, que no se confién los bilbaínos, que este equipo no da un balón por perdido ni un partido por imposible. Vencer al Bilbao Athletic en el viejo San Mamés y en Lasesarre para tocar el liderato con los dedos fue un aperitivo, lo bueno llega hoy.

 Aupa Alavés.

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